Esto que os voy a contar ahora ,me pasó cuando tenía 7 años.
Era una mañana lluviosa de diciembre como otra cualquiera, pero ese día yo estaba muy contenta porque íbamos a ir al PIN. Fuí con mi hermano, la que me cuida y alguna amiga. Nos montamos en muchas atracciones y justo cuando nos íbamos a ir, ví un pececito que me gustó mucho y la que me cuida me lo compró.
Cuando llegamos a casa, muy emocionada lo puse en una pecera y le dí de comer. Más tarde mi hermano, que tenía 4 años, fué a la cocina, cogió el jabón fairy y lo empezó a echar por la pecera; después cogió la escoba y rompió la pecera de cristal.
Cuando mi cuidadora y yo oímos el ruido, fuimos corriendo a la cocina. Todos se preocuparon por si mi hermano se había cortado con algún cristal, pero a mí nadie me hacía caso cuando yo estaba llorando por mi pobre pececito naranja.
sofia mesanza