Un hombre tenía un perro,ganador de numerosos concursos de belleza,pero su belleza era muy rebuscada ya que el perro era espantoso. Era animal de raza distinguida e inusual. A simple vista parecía una rata, y eso era lo que le hacía atractivo para los que sabian apreciarlo.
Paseaba este hombre con su nieta,orgulloso de su perro, cuando se cruzó con una mujer descarada y atrevida,paseando con su hijo en un cochecito adornado con lazos y sombrilla.
-¿A dónde cree usted que va con semejante monstruosidad?-se atrevió a decirle al hombre.
Le había dado en su punto flaco,su perro.
Se acercó con paso decidido y amenazante hacia la mujer y cortante le respondió mirando directamente hacia su hijo:
-¿Mi perro feo?Cuando su hijo gane premios de belleza hablamos,que hace bien en ponerle esos lazos tan cursis para taparlo,porque no hay quien lo vea.Su hijo si que es feo.
Y poniendo mas énfasis en la última frase, se dio la vuelta con su nieta de la mano,fardando de perro y dejando atrás a la mujer y su hijo feo.
Dicho hombre era mi abuelo.
Emma Arana.